Actualmente se habla de depilación permanente y no definitiva, ya que con los estudios científicos a largo plazo se observó una reducción permanente del número de pelos, la cual va desde el 70% al 90 % de los mismos.
Estos procedimientos se basan en la biología del pelo, las características físicas del láser y las propiedades ópticas de la piel, estos tres factores conducen a la “muerte” del folículo piloso por coagulación por calor.
A la hora de realizar estos tratamientos se debe definir al paciente como un individuo que no presenta alteraciones hormonales, síndrome de ovario poliquístico y resistencia a la insulina, entre otros trastornos.
En caso de alguna sospecha se deberán efectúan estudios hormonales o realizar una interconsulta con endocrinología.
El tratamiento se realiza en sesiones que van de 4 a 12 semanas dependiendo de la zona a tratar y del crecimiento del pelo.
Esto varía mucho de persona a persona, ya que depende de factores tales como edad, sexo, estado hormonal y genética de la persona, así también como densidad, color y grosor del pelo y color de piel.
Depilación Permanente